Mi confrontación con la docencia.
Día a día se generan cambios, en diferentes ámbitos, y la educación no puede ni debe ser la excepción mucho menos quedarse rezagada.
En lo personal, agradezco ciertos cambios en los sistemas sociales, aunque ello repercuta significativamente –y quizás de la peor manera- en las actitudes, aptitudes y costumbres actuales de los jóvenes, con ello me refiero a que, como dice mi compañero maestro Armando Vargas “Todo esto nos puede llevar hacia una docencia alternativa que requiera potenciar la capacidad de escucha y comunicación de los principales actores que participan en los procesos educativos: los profesores, los alumnos y los gestores académicos. Esto implica replantear la formulación de objetivos”, hago hincapié a su comentario maestro, ya que nuestros alumnos enfrentan una serie de problemáticas económicas, sociales y sobre todo personales (familiares) lo cual les dificulta el aprendizaje. Cierto es que como docentes debemos tratar de encontrar estrategias que mejoren y produzcan aprendizaje permanente en los jóvenes, se nos dificulta por la serie de circunstancias que diariamente debemos afrontar y saber manejar con tintes psicológicos para que los muchachos no pierdan esa confianza que depositan en nosotros los maestros -que más bien- ellos ven como a sus propios padres, ya que no solo buscan el aprobar una materia, sino el encontrar un amigo que quizás en sus propios familiares y hogar no pueden tener.
El papel del docente es cada vez más noble y debe ser más comprometido. Siempre he pensado que aquel que ingresa y permanece en la docencia debe ser por vocación más que por convicción o conveniencia.
Es triste leer y reconocer que la imagen del profesor se ha degradado, precisamente por aquellos que por conveniencia permanecen en el sistema educativo, ya que carecen de la sensibilidad, amor y vocación para poder desempeñar exitosamente esta bonita labor. Es por ello que me parece interesante que a los docentes se nos presenten este tipo de oportunidades para seguir estudiando, aprendiendo y poder seguir desempeñándonos eficazmente en el campo que nos gusto seguir. En lo personal, llevo ya 16 años aproximadamente en esta labor y cada vez más siento que es mi verdadera vocación, agradezco el haber tenido la oportunidad de estudiar antes el campo informático porque me ha dado seguridad en el manejo de este tipo de herramientas tecnológicas para desempeñar mi trabajo diario y también iniciar y espero continuar y graduarme con éxito de esta especialidad. Retomo lo comentado por algún maestro que me impartió clases durante la Maestría en Pedagogía: “Debemos tener mucho cuidado con todo lo expresamos y hacemos con cada uno de nuestros alumnos, porque no debemos olvidar que con ello tocamos una vida, con la cual podemos influir de gran manera en forma negativa o positivamente, por lo que será parte de nuestra responsabilidad si lo empujamos al éxito o al fracaso mismo”.
Laura Irene Fierro Lucero.
COBACH, Plantel Mexicali.
sábado, 16 de mayo de 2009
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Estimada Maestra Laura Irene.Hola buenos dias.!!
ResponderEliminarComparto contigo tus opiniones acerca de los nuevos cambios sociales y retos que tenemos que afrontar como docentes, estamos viviendo una sociedad muy acelerada con muchos distractores para nuestros jovenes,vemos cambios de actitud y aptitudes en el compartamiento emocional, se van perdiendo valores y esto debido a una desintegración familiar,con problemas económicos.
Es muy cierto que nosotros jugamos un papel importante en el joven no nada mas el de conocimiento si no también el de actitudes crear la sencibilidad de ejercer los valores, ser prototipo de lo que se exige y se hace en el aula, es cierto es una tarea dificil pero no imposible, estamos trabajando con adolescentes que tienen cambios de todo tipo.
Tienes razón al mencionar que debemos tener convicción y vocación por la docencia y estar más compremetidos con los estudiantes.
Nos vemos Laura te felicito por tu reflexion y opiniones. Gracias
Enrique
Dentro de nuestra docencia, la experecia habla por si misma; desde el enfoque psicológico, educativo y social; estamos "tocando vidas, sentimientos y pensamientos" somos artistas educativos y nuestra mejor obra son nuestros alumnos.
ResponderEliminarSaludos.
Edgar