sábado, 16 de mayo de 2009

La aventura de ser Docente

LA AVENTURA DE SER MAESTRO.

Después de haber realizado la lectura de “La aventura de ser maestro”, José M. Esteve, me quedo con un buen sabor de boca, pues parece algo de mi historia personal, pues es muy cierto que aprendemos a ser maestros por ensayo y por error. Que durante nuestra trayectoria al desempeñar dicho papel afrontamos una serie de dificultades y desafíos, hay etapas en este proceso en el que te sientes aburrido con ciertas materias o temáticas así como en otras te encuentras contento y a gusto por impartirlas. Cuando novatos también enfrentamos los mismos temores: a que se acabara la materia que preparaste para cada clase, a que los alumnos realizaran preguntas comprometidas, a perder una calificación, una participación, a no poder seguir con la clase, a aparentar que todo estaba bajo control, a aparentar una sabiduría lejos de poseer, etc. También con el paso del tiempo fuimos logrando ese aire de libertad de ser profesor, seguridad en si mismo, conocimiento, libertad de expresar lo que siento, de aplicar nuevas técnicas para explicar un tema, de modificar contenidos, y como dice el autor con la libertad llegó la alegría, el sentirme útil a los demás, la valoración y reconocimiento de mi trabajo. Cada clase la hemos disfrutado y tratamos de convertirla en una aventura y un reto intelectual.
Los docentes de nivel medio superior nos sucede como a algunos docentes de secundaria, recibimos una educación universitaria, estudiamos una carrera para otra cosa (matemáticas, química, etc.) y ni por asomo pretendemos ser profesores, por lo que sobreviene el problema de identidad y de disciplina, cuando nos enfrentamos a una clase bulliciosa de aproximadamente 50 alumnos, quizás impartiendo alguna asignatura que no es de tu agrado o por otras situaciones no corresponde a tu campo y en la que los alumnos no muestran ni el más mínimo interés. Los docentes debemos dominar los códigos y los canales de comunicación, verbales, gestuales y audiovisuales; hay que saber distinguir los distintos climas que se crean en el grupo de clase, los distintos tonos de voz que el profesor puede usar: un tono grave y pausado induce al grupo a la reflexión, mientras que si queremos animar un debate debemos subir algo el tono de voz... saber aplicar técnicas de comunicación grupal, Etc.

Algunos otros si conseguimos estar a gusto con nuestro trabajo, mantenemos una actitud de servicio ante los alumnos, respondemos preguntas sin humillarlos, otorgamos asesorías extras, generamos un ambiente de cordialidad y confianza en el grupo, donde lo único verdaderamente importante son ellos, los alumnos. Es realmente la tarea con la que hemos llegado a identificarnos. Con la que debemos lograr el proceso de enseñanza-aprendizaje, ver cambios positivos en los alumnos, dejar satisfecho el aspecto del conocimiento significativo en ellos, es así como podremos reconstruir y limpiar la imagen del docente, que desafortunadamente algunos docentes como la sociedad misma han deteriorado por confundir la docencia en sus distintos niveles educativos.

Saludos cordiales.
Atte. Laura Fierro

Mi confrontación con la docencia

Mi confrontación con la docencia.

Día a día se generan cambios, en diferentes ámbitos, y la educación no puede ni debe ser la excepción mucho menos quedarse rezagada.
En lo personal, agradezco ciertos cambios en los sistemas sociales, aunque ello repercuta significativamente –y quizás de la peor manera- en las actitudes, aptitudes y costumbres actuales de los jóvenes, con ello me refiero a que, como dice mi compañero maestro Armando Vargas “Todo esto nos puede llevar hacia una docencia alternativa que requiera potenciar la capacidad de escucha y comunicación de los principales actores que participan en los procesos educativos: los profesores, los alumnos y los gestores académicos. Esto implica replantear la formulación de objetivos”, hago hincapié a su comentario maestro, ya que nuestros alumnos enfrentan una serie de problemáticas económicas, sociales y sobre todo personales (familiares) lo cual les dificulta el aprendizaje. Cierto es que como docentes debemos tratar de encontrar estrategias que mejoren y produzcan aprendizaje permanente en los jóvenes, se nos dificulta por la serie de circunstancias que diariamente debemos afrontar y saber manejar con tintes psicológicos para que los muchachos no pierdan esa confianza que depositan en nosotros los maestros -que más bien- ellos ven como a sus propios padres, ya que no solo buscan el aprobar una materia, sino el encontrar un amigo que quizás en sus propios familiares y hogar no pueden tener.
El papel del docente es cada vez más noble y debe ser más comprometido. Siempre he pensado que aquel que ingresa y permanece en la docencia debe ser por vocación más que por convicción o conveniencia.
Es triste leer y reconocer que la imagen del profesor se ha degradado, precisamente por aquellos que por conveniencia permanecen en el sistema educativo, ya que carecen de la sensibilidad, amor y vocación para poder desempeñar exitosamente esta bonita labor. Es por ello que me parece interesante que a los docentes se nos presenten este tipo de oportunidades para seguir estudiando, aprendiendo y poder seguir desempeñándonos eficazmente en el campo que nos gusto seguir. En lo personal, llevo ya 16 años aproximadamente en esta labor y cada vez más siento que es mi verdadera vocación, agradezco el haber tenido la oportunidad de estudiar antes el campo informático porque me ha dado seguridad en el manejo de este tipo de herramientas tecnológicas para desempeñar mi trabajo diario y también iniciar y espero continuar y graduarme con éxito de esta especialidad. Retomo lo comentado por algún maestro que me impartió clases durante la Maestría en Pedagogía: “Debemos tener mucho cuidado con todo lo expresamos y hacemos con cada uno de nuestros alumnos, porque no debemos olvidar que con ello tocamos una vida, con la cual podemos influir de gran manera en forma negativa o positivamente, por lo que será parte de nuestra responsabilidad si lo empujamos al éxito o al fracaso mismo”.

Laura Irene Fierro Lucero.
COBACH, Plantel Mexicali.

Los saberes de mis estudiantes

“Los saberes de mis estudiantes”
Qué saben hacer nuestros estudiantes…
Nuestros estudiantes son jóvenes que han tenido la suerte de nacer en un mundo cargado de tecnología, donde día a día surgen nuevos modelos, nuevas estructuras, nuevos horizontes tecnológicos y donde no hay una pausa en la evolución informática, por lo que estos muchachos parecen haber nacido con un chip integrado que les facilita el manejo del software, la comunicación en línea, el dominio de la navegación por el ciberespacio, el diseño creativo de imágenes, la publicación de sus fotografías y datos personales, etc. donde sienten más cálido y familiar el hábil manejo de un teclado y un ratón que un saludo de mano, la palmadita en la espalda o el abrazo de un amigo.

¿Cuál es la estrategia que construimos con ellos para aprovechar esos saberes en la actividades de aula?
La asignatura que imparto me facilitó en cierta forma dar respuesta a esta cuestión, ya que la estrategia es parte de mi plan de trabajo.
Lo que hago es enfocar los conocimientos de mis alumnos para lograr aprovecharlos de tal suerte que con ello cumpla también el objetivo planeado. Por ejemplo, Si el objetivo es que los jóvenes aprendan elaborar diseños creativos utilizando una herramienta, entonces les solicito traigan una fotografía digitalizada de una persona querida, como un familiar, su mejor amigo (a), su novio (a), una mascota, etc. Les explico paso a paso como manejaremos el programa y sus herramientas a fin de que sepan insertar la imagen, agregarle algún borde, con estilo de línea, grosor y color favorito, cómo agregar texto, con distintos colores, estilos y tamaños de fuente, incluir letreros vistosos, agregar gifs animados, etc. Una vez perfeccionado su diseño lo publiquen en el espacio que de manera personal han elaborado para publicar sus fotografías y compartirlas con sus amigos. Lo anterior es evidencia de que han aprendido a aplicar técnicas y herramientas sugeridad por el programa de estudios, además de que se entretienen, aprenden, demuestran y enseñan a otros compañeros del grupo lo que es posible crear es sus propios espacios.

Respecto a quienes enseñarán a quienes y qué les enseñarán…
Durante mis clases, he podido percatarme que muchos de nuestros estudiantes saben hacer varias cosas más que nosotros los mismos docentes, incluyendo los que pertenecemos al área informática, alguna vez durante un curso de motivación docente que nos impartió un Psicólogo, nos hacía referencia a este aspecto, y él comentaba que no puedes ser que seas el maestro cuando el alumno sabe y domina más una herramienta o un tema que tú. A más de uno nos hizo sentir incómodos su comentario, sin embargo tenía cierta razón, pues los docente debemos estar en constante preparación y no podemos dejarnos sorprender por las preguntas que los alumnos nos hagan, algunas ocasiones lo hacen con todo la intención de hacernos trastabillar o sentirse admirados por sus compañeros y/o maestros. Recordemos que nuestros alumnos forman parte de la llamada Generación Net y que desean sentir admiración por sus conocimientos y ser reconocidos incluso por sus propios maestros, ya que a ellos les tocó nacer y crecer rodeados de tecnología y la manejan mejor que nosotros mismos… por lo que en nuestra realidad terminamos aprendiendo más nosotros de ellos que enseñándolos a ellos, lo cual no significa que sea malo, sino que más bien significa que debemos hacer un mayor esfuerzo para obtener más aprendizaje y ampliar nuestro conocimiento, capacitándonos constantemente para poder seguir desempeñando el papel docente con éxito.